Recorre andados trazos que son sólo míos, son sólo en mí.
No hay quien la escuche.
Ni quien sepa que la escucho.
Ni quien sepa dónde estoy.
A esta hora, frente a este mar.
Ni quien sepa con certeza quién soy.
Esta figura encerrada.
Esta mano que guía estos trazos, escritos para el olvido.
Un olvido que será también sólo mío, fruto posible de esta memoria.
Este acecho constante al universo alrededor.
Esta práctica de juntar y construir, para honrar el olvido, darle sentido, sustento, gracia y dolor. Materia y definición de la desaparición.
Huelo y veo y palpo, guardo, para hoy y el improbable mañana.
Para quien soy y quien acaso seré.
Para cuando nadie sepa ni recuerde, dónde estoy, quién soy, ni qué músicas resuenan en este espacio, abierto por mis pasos y cerrado por el tiempo.
Cuando ni yo mismo
sepa.
Cartagena, 3-3
1 comentario:
Hola viajador mental.
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